Charlyganya

Sativa curimagua. Landarace autóctona de Venezuela

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Aquí puede encontrar toda la información sobre Curimagua de Breeders. Si busca información sobre Curimagua de Breeders, consulte la Información Principal, Galería, Linaje / Genealogía o Híbridos / Cruces sobre esta variedad de cannabis aquí en esta página y siga los enlaces para obtener aún más información. Si tienes alguna experiencia personal con el cultivo o el consumo de esta variedad de cannabis, ¡utiliza los enlaces de carga para subirlos a la base de datos!

 

Información del criador

Curimagua es una variedad mostly sativa de Breeders y se puede cultivar interiores (donde las plantas femeninas necesitarán un período de floración de ±85 días) y exteriores. Semillas de Curimagua de Breeders no están disponibles en versiones feminizadas.

 

Descripción de Breeders Curimagua

Logo Breeders “Pa' Curimagua me voy por la mañanita, a curimagua voy a hacerle una visita, a curimagua le llevaré mis cantares y de regalo un puñado de malabares, Que donde queda allá en la sierra un paraíso cerquita de las estrellas”

 

Estas semillas que en su genética contienen a la deliciosa y resistente venezolana llamada Siguaraya, a las potentes africanas y a unas hermosas afganas; dan vida a plantas sativas con gran vigor, ramas largas y repletas de cogollos.

Sativa de gran porte, tallos resistentes a los fuertes vientos, cogollos aireados resistentes a las enfermedades (Hongos) y con gran cantidad de tricomas, fácil de cultivar, difícil no enamorarse de tan bella variedad y la historia que en ella se encuentra. Su efecto es creativo cuando comienza, luego va subiendo hasta llegar a una felicidad repleta de risas.

Su nombre se debe al pueblo ubicado en Venezuela donde se originó una revolución hace más de 200 años por indios, africanos y zambos. Liderada por el zambo José Leonardo Chirino nacido en Curimagua hijo de un padre esclavo y una madre indígena. Esta variedad tiene parte de esa revolución, pues en ella se encuentran sativas africanas, y venezolanas.

 

Linaje: Siguaraya x Lilly Malva

Aromas: Mango pintón, arándanos, maracuyá, romero, menta

Genotipo: Mayormente Sativa

Sabores: Mango, pimienta, madera y cítricos

Tiempo de floración: 75 a 90 días aprox.

Thc: 20% aprox.

Valor Medicinal: Reduce la inflamación, Supresor de la tos7603305b52203d43703b2f75632a3ee7.jpg4878d877a9ee7b01444462f67de7944e.jpgb24f66f57b4cb38770ba83a413304ec3.jpg

 

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La poda de raices limita el crecimiento. Hay una correspondencia directa entre raices y ramas. De ahí la técnica de los Bonsai. Si esto es lo que querías pues que bien. 

La planta se ve magnifica. Felicidades.  Y por cierto, un recipiente de 60 lt ya es un buen macetón final.

Hay plantas que van mejor si se van trasplantando conforme van creciendo. No se si esto ocurre en la maria. No lo creo. Cada trasplante es un trauma para las raices, vs ramas.

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La poda de raices limita el crecimiento. Hay una correspondencia directa entre raices y ramas. De ahí la técnica de los Bonsai. Si esto es lo que querías pues que bien. 
La planta se ve magnifica. Felicidades.  Y por cierto, un recipiente de 60 lt ya es un buen macetón final.
Hay plantas que van mejor si se van trasplantando conforme van creciendo. No se si esto ocurre en la maria. No lo creo. Cada trasplante es un trauma para las raices, vs ramas.
Desde mi esperiencia con el cultivo de cannabis, te digo que los transplante, y poda de raices no es malo es BENEFICIOSO PARA LA PLANTA

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: La primera y más obvia, realizar un trasplante a una maceta mayor, añadiendo así sustrato nuevo con nuevos nutrientes disponibles. Gran error. Al disponer de más espacio, las raíces crecerán y al cabo de poco tiempo nos encontraremos otra vez en la misma situación, o peor si cabe pues las hojas también habrán crecido aumentando la capacidad de procesamiento de alimentos entrando así en un circulo vicioso del que es imposible salir.

La segunda posible solución sería la poda selectiva de ramas y brotes según van apareciendo, pensando que de esta forma, al limitar la capacidad de procesamiento las raíces no crecerán al creer que necesitará menos alimentación. De nuevo, esto también es un error, pues normalmente sucede que, efectivamente, la planta necesita menos agua para crecer pero las raíces se encuentran físicamente ahí y necesitan estar oxigenadas. Al más mínimo desequilibrio las raíces empiezan a morir, a secarse o a pudrirse, lo que unido al estrés provocado por las podas intensivas y constantes acaba produciendo un encallecimiento de tallos y ramas y por último, el colapso al no disponer de suficiente presión osmótica que permita subir la savia de la boca al estómago. Así pues, sólo existe una solución óptima y es la poda de raíces.

La primera condición indispensable es que el sustrato de la madre a tratar se encuentre seco y compacto. Si está húmedo o hace poco que hemos regado se desmoronará todo a la mínima presión ocasionando un desbarajuste importante. Si la tierra era de mala calidad, cabe la posibilidad de que se haga polvo al iniciar el proceso de corte del cepellón. Esto se soluciona humedeciendo el bloque ligeramente con un nebulizador una vez se encuentra fuera de la maceta y en la mesa de trabajo. De cualquier manera, debemos considerar que si estamos hablando de una madre de, pongamos, dieciocho meses, en una maceta de cuatro litros, lo normal es que el volumen de la masa de raíces ocupe el 90% del espacio o más, compactándolo y sujetándolo.

Una vez hemos extraído la planta de la maceta, la tumbamos sobre la mesa de trabajo y procedemos a cortar primero la base del cepellón unos 3 ó 4 centímetros. Para ello utilizamos una sierra fina de tungsteno o un buen cuchillo con sierra en su defecto. Con una mano sujetamos firmemente el cepellón mientras que con la otra procuramos dar un solo corte largo y limpio. A continuación la ponemos de pie y cortamos una “loncha” de cada cara del cepellón de unos 2 ó 3 centímetros. Con esta sencilla operación hemos saneado las raíces más viejas y hemos reducido el volumen total de masa radicular.

 

A continuación podemos, o bien usar la misma maceta tras haberla lavado y desinfectado bien, rellenando con tierra nueva el espacio sobrante, o bien pasar a una maceta menor con lo que limitaremos aún más el tamaño de la planta a base de hacerlo con su sistema radicular. En cualquier caso es conveniente añadir sustrato nuevo, sobre todo por la base, y rellenar con cuidado los huecos que quedan entre el cepellón, ahora más estrecho, y los bordes de la maceta.

Una técnica sencilla pero muy útil, y que impresiona la primera vez que se realiza el corte del cepellón. Pero tranquilos, la planta no sólo no sufre, sino que además, su boca y su estómago os lo agradecerán en forma de nuevos, vigorosos y brillantes esquejes. Hasta la próxima.



La poda de raices limita el crecimiento. Hay una correspondencia directa entre raices y ramas. De ahí la técnica de los Bonsai. Si esto es lo que querías pues que bien. 
La planta se ve magnifica. Felicidades.  Y por cierto, un recipiente de 60 lt ya es un buen macetón final.
Hay plantas que van mejor si se van trasplantando conforme van creciendo. No se si esto ocurre en la maria. No lo creo. Cada trasplante es un trauma para las raices, vs ramas.
: Creo que tu amigo se refería a la poda de raíces. En principio: La primera y más obvia, realizar un trasplante a una maceta mayor, añadiendo así sustrato nuevo con nuevos nutrientes disponibles. Gran error. Al disponer de más espacio, las raíces crecerán y al cabo de poco tiempo nos encontraremos otra vez en la misma situación, o peor si cabe pues las hojas también habrán crecido aumentando la capacidad de procesamiento de alimentos entrando así en un circulo vicioso del que es imposible salir.

La segunda posible solución sería la poda selectiva de ramas y brotes según van apareciendo, pensando que de esta forma, al limitar la capacidad de procesamiento las raíces no crecerán al creer que necesitará menos alimentación. De nuevo, esto también es un error, pues normalmente sucede que, efectivamente, la planta necesita menos agua para crecer pero las raíces se encuentran físicamente ahí y necesitan estar oxigenadas. Al más mínimo desequilibrio las raíces empiezan a morir, a secarse o a pudrirse, lo que unido al estrés provocado por las podas intensivas y constantes acaba produciendo un encallecimiento de tallos y ramas y por último, el colapso al no disponer de suficiente presión osmótica que permita subir la savia de la boca al estómago. Así pues, sólo existe una solución óptima y es la poda de raíces.

La primera condición indispensable es que el sustrato de la madre a tratar se encuentre seco y compacto. Si está húmedo o hace poco que hemos regado se desmoronará todo a la mínima presión ocasionando un desbarajuste importante. Si la tierra era de mala calidad, cabe la posibilidad de que se haga polvo al iniciar el proceso de corte del cepellón. Esto se soluciona humedeciendo el bloque ligeramente con un nebulizador una vez se encuentra fuera de la maceta y en la mesa de trabajo. De cualquier manera, debemos considerar que si estamos hablando de una madre de, pongamos, dieciocho meses, en una maceta de cuatro litros, lo normal es que el volumen de la masa de raíces ocupe el 90% del espacio o más, compactándolo y sujetándolo.

Una vez hemos extraído la planta de la maceta, la tumbamos sobre la mesa de trabajo y procedemos a cortar primero la base del cepellón unos 3 ó 4 centímetros. Para ello utilizamos una sierra fina de tungsteno o un buen cuchillo con sierra en su defecto. Con una mano sujetamos firmemente el cepellón mientras que con la otra procuramos dar un solo corte largo y limpio. A continuación la ponemos de pie y cortamos una “loncha” de cada cara del cepellón de unos 2 ó 3 centímetros. Con esta sencilla operación hemos saneado las raíces más viejas y hemos reducido el volumen total de masa radicular.

 

A continuación podemos, o bien usar la misma maceta tras haberla lavado y desinfectado bien, rellenando con tierra nueva el espacio sobrante, o bien pasar a una maceta menor con lo que limitaremos aún más el tamaño de la planta a base de hacerlo con su sistema radicular. En cualquier caso es conveniente añadir sustrato nuevo, sobre todo por la base, y rellenar con cuidado los huecos que quedan entre el cepellón, ahora más estrecho, y los bordes de la maceta.

Una técnica sencilla pero muy útil, y que impresiona la primera vez que se realiza el corte del cepellón. Pero tranquilos, la planta no sólo no sufre, sino que además, su boca y su estómago os lo agradecerán en forma de nuevos, vigorosos y brillantes esquejes. Hasta la próxima.



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Estos fueron los padres el hombre que m las mando es casi indígena.. Y cultiva a su forma estas fotos que pongo aki son las padres de mi planta.. Parece una mierda y lo es no save cultivar pero si cruzar un macho y una hembra.. El adn va en la semilla osea su genotipo.. Y esta marcando unos fenotipos curiososc0b27065cd3f0d3f39994e18dd81de93.jpg90de6a149c757e7a425673d71b807c24.jpg

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