Cómo Fabricar un Vaporizador de Marihuana Casero

Cannabisguru Bricomaria 27 Mar 2017 0 Comentarios 9 min
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Para todos aquellos que sois unos manitas, y para los que no tanto, hoy os explicaremos cómo fabricar un vaporizador de marihuana casero barato, fácil y efectivo. El vaporizador es un dispositivo que brinda una alternativa para todos aquellos fumadores de marihuana que quieran evitar inhalar humo.

El daño que causa inspirar humo, junto con todos los carninógenos y demás acompañantes nocivos puede evitarse con la utilización de un vaporizador. Es precisamente éso lo que cada vez más gente busca, inhalar sustancias fumables mediante vapores naturales.

El empleo de un vaporizador es mucho más saludable que otras técnicas de consumo de marihuana. Pero al mismo tiempo los vaporizadores son costosos y acarrean un gasto extra.

Vamos a explicar como hacer un vaporizador barato hecho con materiales comunes que suele haber por casa, y que se transformarán en un vaporizador casero fácil y efectivo. Así que te vamos a enseñar cómo fabricar un vaporizador casero de tres maneras diferentes, que en todos los casos será un buen vaporizador.

Vaporizador con Pistola de Aire



Nuestro primer modelo de vaporizador casero es fácil y efectivo, y aunque no es el más barato, si es uno de los mejores que existen. La única pega que tiene (si se me permite decirlo así) es que debes adquirir una pistola de aire caliente para poder fabricarlo.



Te adelanto que esa pistola tiene un costo un poco elevado (25€ - 35€) pero igualmente mucho más económico que un vaporizador eléctrico comercial. El resto de los elementos necesarios seguro que los encontrarás en tu casa y si no, siempre podrás comprarlos en cualquier ferretería por muy poco dinero.

Materiales Necesarios



* Pistola de aire caliente que como máximo alcance los 200ºC.
* Tubos de papel de cocina y de papel higiénico.
* Papel aluminio.
* Una bolsa para hornear.
* Filtro de té u otras infusiones que quepa dentro del tubo de papel.
* Cinta aislante.
* Alambres finos recubiertos de plástico.
* Un embudo o un colador pequeño que quepa en el tubo del papel.

Proceso de Fabricación



1º- En este primer modelo de vaporizador casero empezaremos cogiendo los diferentes tubos de papel y recubriéndolos internamente en su totalidad con el papel aluminio. Puedes hacerlo colocando el papel aluminio en una regla que después introduces en el tubo y luego vas desenvolviendo el papel en el interior.



Debes dejar como mínimo 3 centímetros de papel aluminio que sobresalga en cada lado para luego tener algo para recubrir los extremos del borde exterior del tubo y de esa manera mantenerlo de forma adecuada. A algunos fumadores les preocupa si el papel aluminio es seguro o si por el contrario despide vapores peligrosos y nocivos para la salud.



Te puedo decir que cuando el aluminio llega a la temperatura de fusión puede causar envenenamiento y ayudar al desencadenamiento de la enfermedad de alzheimer, pero en un vaporizador casero como el nuestro no alcanza ni mucho menos esas temperaturas tan altas.

2º- Colocas y doblas el papel aluminio que sobresalía en el extremo. Procura hacerlo bien.

3º- Sitúa el embudo en uno de los extremos laterales del tubo, un embudo más ancho puede que se adapte mejor. La parte amplia del embudo debe estar mirando hacia afuera en relación con el tubo.

Una manera de afianzar la unión es utilizar cinta aislante alrededor. De esa forma no tendrás que preocupare en un futuro.

4º- Ahora coge la bolsa resistente al calor y la colocas cubriendo por completo el embudo y parte del tubo. Hay que asegurarla a conciencia con los alambres recubiertos de plástico.



Puedes doblar las comisuras de la bolsa sobre los amarres de alambre e incluso reforzar la unión con un poco de cinta aislante. La bolsa cumple la función de recoger los vapores que desprenda la marihuana.

Llegados a este punto finalmente vas a poder armar por completo este vaporizador eléctrico fácil y efectivo. Después de ejecutar todos los pasos anteriores llega el momento.

5º- Posicionas la pistola de aire hacia arriba y colocas en la boquilla por donde surgirá el aire caliente el tubo de papel de cocina. Técnicamente se puede decir que lo que es el vaporizador casero casi está completado.

Para agregarle la marihuana que vayas a vaporizar sólo hay que introducir la cantidad necesaria dentro del filtro de infusiones y colocarlo en el interior del tubo por encima de la pistola de aire caliente. Cuando juntes el tubo que está colocado en la pistola de aire caliente y el que porta el embudo ya tendrás listo tu vaporizador eléctrico barato.


Filtro de infusiones.

Si lo deseas puedes asegurar la unión de ambos tubos con más papel aluminio. De esa forma estarán bien sujetos.

Para empezar a usar tu vaporizador casero fácil y efectivo debes poner en marcha la pistola de aire caliente y verás cómo la bolsa comienza a inflarse progresivamente. El vapor que se genera poco a poco irá acumulándose en la bolsa.

Cuando veas que la bolsa ya está lo suficientemente inflada debes apagar tu pistola de aire. Seguidamente tendrás que inhalar el vapor, siendo una opción a través del tuvo superior. Puede llegar a salir gran cantidad así que trata de no desperdiciar nada.


La idea de la bolsa de plástico está basada en el Vaporizador Volcano Classic.

Vaporizador con Bombilla



Este prototipo es un poco más sencillo y mucho más barato que el anterior. La efectividad es similar y puede ser una opción totalmente accesible y práctica para aquellos que no puedan costearse un vaporizador comercial.

Por no decir no que hay nada mejor que lo hecho por uno mismo. Un vaporizador eléctrico barato y efectivo.

Materiales y Elementos Necesarios



* Una bombilla (tradicional).
* Una pajita.
* Una botella de plástico.
* Un cuchillo afilado y unas tijeras.
* Cinta plástica adhesiva o silicona.
* Alicates.

Proceso de Fabricación



1º- Empezamos haciendo dos orificios en el tapón de la botella con las tijeras. No tienen que ser con una forma perfecta, con tal de que sean lo suficientemente amplios sobra, incluso si los haces más grandes es mejor.

2º- Cortamos el cuello de la botella con el cuchillo. Hay que dejar aproximadamente 8 centímetros de punta a punta.

3º- Tenemos que desmontar la parte metálica de la bombilla para como mínimo extraer el filamento. Por medio de los alicates rompemos el precinto de soldadura que hay en el centro de la punta de la bombilla.



Una vez desmontada la bombilla extraemos toda la parte interna, y de ser posible también la rosca metálica exterior. No siempre es factible el retirar la rosca metálica exterior.

4º- Una vez la bombilla está libre de polvo y paja emplearemos agua y lavavajillas para dejarla impoluta. Lo más importante de todo vaporizador es la limpieza.

5º- Ajustamos el cuello de la botella a la bombilla procurando que quede lo más ajustado y hermético posible. Recortando el exceso con las tijeras.

Con esta combinación ya tendremos casi lista la cámara del vaporizador. Como podéis ir intuyendo el que utilicemos una bombilla no significa que éste vaya a ser un vaporizador eléctrico.

6º- Reforzamos y mejoramos la unión entre el cuello de botella y la bombilla (de ser necesario) con cinta aislante o silicona. Cada cual lo que prefiera.

Si el cuello de la botella se ajusta por si sólo a la bombilla de forma hermética mucho mejor. Así que podéis probar con varias botellas hasta dar con la más adecuada.

7º- Insertamos la pajita en uno de los agujeros del tapón de botella y lo sellamos con cinta aislante o silicona. Hay que asegurarse de no entre ni salga aire, para eso ya está el otro orificio abierto.

Ahora ya esta listo nuestro vaporizador de marihuana casero. Sólo hay que colocar cannabis en el interior de la bombilla, volver a enroscar el tapón y asegurarse de que todo está en su sitio.

Para finalmente proceder a fumar debes cubrir el orificio que está abierto con un dedo y dar una calada a través de la pajita de plástico. Habrá que ir calentando la bombilla poco a poco y con cautela con un mechero.



Ten cuidado de no quemarte al hacerlo. Conforme el cannabis vaya cogiendo temperatura verás como se liberan los gases.

Aunque parezca humo se trata de un vapor tipo neblina. Seguidamente retiras el dedo del agujero e inhalas profundamente por la pajita.

Con respecto al momento de calentar la bombilla ten cuidado de que no tenga una capa interna de plástico. De ser así puede producir daños muy peligrosos para tu salud.

Por mucho que usemos el vaporizador el cristal de la bombilla debe permanecer siempre transparente. Así que tendrás que limpiarlo cada cierto tiempo.

Usar un vaporizador es una forma muy saludable de consumir marihuana. No se generan los carninógenos que produce la combustión, pues no se quema nada de materia, simplemente se calienta el cannabis hasta un punto en el que los elementos activos se vaporizan.

Vaporizador con Estufa o Resistencia



Este es nuestro tercer método para hacer un vaporizador casero y accesible. Éste se podría decir que es un vaporizador eléctrico porque utilizaremos la electricidad para vaporizar la hierba.

Aún así no será nada costoso. La mayoría de los materiales seguro que los tienes en casa o en casa de algún amigo.

Materiales y Elementos Necesarios



*Un aparato que tenga la capacidad como para calentar al rojo vivo sin utilizar una llama como una estufa eléctrica, un tostador o algo similar.
*Un tubo metálico con un extremo roscado que mida alrededor de 30 cm de largo y 1,5 cm de diámetro y que no sea de cobre o plomo (generan gases tóxicos al calentarse).
* Un colador metálico esférico de los que se utilizan para hacer infusiones como el que te comentamos arriba.
* Tijeras o cuchillo.

Proceso de Fabricación



1º- Una vez que tengamos todos los materiales realizamos un corte con las tijeras en el colador esférico. Una vez hecho ésto enroscamos el tubo de metal al colador aprovechando el agujero.



2º- Ponemos en marcha el calentador o estufa esperamos a que la resistencia se ponga casi al rojo vivo. No tardará mucho en ocurrir.

3º- Habremos picado finamente la yerba, para a continuación colocarla en el interior del colador esférico. Cerramos concienzudamente dicho colador.

Recuerda no excederte con la cantidad que introduces en el filtro. No compactes la yerba, simplemente llénalo.

4º- Acercamos el tubo y colador lleno de cannabis a las resistencias del tostador o estufa sin llegar a tocarlas. Ahora hay que inhalar y aspirar aire para que la marihuana se vaya vaporizando sin llegar a la combustión.

Habrás hecho lo correcto si cuando exhalas, sale un humo ligero. De lo contrario estás haciendo algo mal.

O la yerba está demasiado lejos de la fuente de calor, o el tostador o estufa no están a la potencia suficiente. Así que o acercas más la marihuana o subes la potencia.



Si lo que exhalas es un humo muy denso, hay que bajar la temperatura. De no hacerlo se corre el riesgo de que el cannabis se carbonice.

Haciendo bien las cosas el riesgo de combustión desaparece por completo. Con el paso del tiempo sabrás cual es la temperatura perfecta que debe alcanzar la fuente de calor.

Otra recomendación es que el artefacto a emplear debe ser usado (en el caso de ser nuevo) durante media hora para que pueda quemar todos los tóxicos que trae de fábrica. Lo importante es que no tener miedo a la hora de vaporizar.

Cada artefacto es distinto y el tubo que usas conduce el calor, pero trata de no alejarte demasiado porque sino no se producirá vaporización. Utilizar un vaporizador es muy beneficioso, ya que cuando quemamos directamente la marihuana eliminamos hasta el 60% de sus componentes activos y encima producimos carcinógenos.

Con la vaporización la marihuana te rinde muchísimo más. Disfrutarás de un mejor efecto gastando mucha menos cantidad.

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