Dimetiltriptamina (DMT) en la Glándula Pineal

Arcuma Otras Drogas 13 Jun 2013 0 Comentarios 3 min
5 (1 votos)
La extraña práctica de la momificación aún guarda muchos misterios. ¿Porqué algunos órganos fueron cuidadosamente preservados, mientras el cerebro era totalmente descartado? Una inesperada respuesta a esta pregunta pudiera ser encontrada en el trabajo del Dr. Rick Strassman. Su pionero trabajo eleva ciertas preguntas importantes acerca de la glándula pineal y la interacción con un extraño alucinógeno llamado: DMT.

¿Pudiera ser que la interacción de estos componentes sea el asiento de la conciencia? ¿Pudiera ser acaso el portal a través del cual entramos y salimos en cada vida? Yo estaba interesado en saber si podía determinar una base biológica de estados místicos.

Fue así como empezó toda esta investigación. Es decir, yo estaba bastante impresionado con las comunalidades que parecen ocurrir en estados místicos espontáneos, tales como las que ocurren con meditación, prácticas espirituales, e incluso aquellas descritas sobre Experiencias Cercanas a la Muerte.

Muchas de esas descripciones parecen bastante comparables a las descripciones de sujetos en altas dosis de drogas alucinógenas. Así que comencé a pensar acerca de la posibilidad de que existiera cierto componente cerebral con propiedades alucinógenas que pudiera estar enfatizando algunas de estas experiencias espontáneas.

Me fui interesando en la glándula pineal como una posible fuente de algún químico alucinogéno en el cerebro. Es un órgano extremadamente misterioso y es muy pequeño. Aparentemente existe algún tipo de correspondencia visual relativo a la luz y el color en la glándula pineal.

También tiene una larga historia, en el contexto de la literatura mística. Ha sido descrito como el tercer ojo o el crown chakra y este tipo de cosas y se habla de que puede ser activado cuando se adquiere un nivel elevado de conciencia mística.

Y uno de los aspectos interesantes del desarrollo pineal es que aparece en el embrión humano exactamente a los 49 días de gestación, y 49 días es también el tiempo que los monjes tibetanos creen que tarda un alma en reencarnar de nuevo. Esa es una coincidencia bastante interesante. También se da la diferenciación del feto en sexo masculino o femenino a los 49 días.

Así fue que me impacto toda esta correspondencia temporal, y conforme fui avanzando empecé a investigar acerca de las propiedades químicas de la glándula pineal. Y fue aparente que esta es capaz de producir un compuesto llamado DMT.

DMT significa Dimetiltriptamina, y es como el primo químico de Serotonina. Y es un químico de tipo profundamente alucinógeno. Es como si la glándula pineal tuviera todos los precursores, enzimas y bloques constructivos requeridos para producir DMT.

Así que empecé a especular si probablemente había segregaciones de DMT en la glándula pineal y por ende estimulando el cerebro bajo estados extraordinarios como aquellos de experiencias místicas espontáneas, experiencias cercanas a la muerte, y comencé a especular que probablemente también se daba en el nacimiento.

La glándula pineal está extremadamente bien protegida del stress, pero podemos estresarla si el stress es suficientemente alto. Los mecanismos pineales pueden ser modificados. Y obviamente, el momento de mayor stress es el momento de la muerte.

Las hormonas del stress como adrenalina y endorfina se encuentran a niveles extraordinariamente altos al momento de la muerte, y este a su vez, posiblemente estimule la salida de DMT desde la glándula pineal.

Y es así que uno puede concebir la conciencia de un individuo a punto de morir, siendo expuesto a este gran relámpago de DMT, por lo que lo último de lo se es consciente en el cuerpo es la experiencia de gran cantidad de este increíble compuesto alucinógeno.

Supongo que uno de los aspectos más inesperados de los resultados del estudio, fue la frecuencia con la que las personas describieron contactos con unos tipos de entes inteligentes, los cuales eran conscientes de esto e interactuaban con los voluntarios en un tipo de espacio extremadamente extraño.

DMT es una especie de portal para la transición del espíritu fuera del cuerpo, a mi parecer. En cierto sentido, la presencia de DMT en nuestro cerebro, en nuestra corriente sanguínea, es como una prueba de que existe una realidad espíritual.

Opiniones


Notificarme de nuevos comentarios.
Cancelar
Dejar opinion

Notificarme de nuevos comentarios.
Cancelar
x

Suscribete al boletin semanal.

Recibe los nuevos articulos en tu correo.